Tus crepes siempre triunfarán con la crepera de Le Creuset en hierro colado. Dulces o saladas, son una preparación rápida y perfecta para un día especial. El tradicional rastrillo de madera ayuda a conseguir que las crepes salgan perfectas. Características del hierro colado: Excelente retención y distribución uniforme del calor, sin puntos de sobrecalentamiento. Mango diseñado para un buen agarre. No absorbe la humedad, el sabor ni el olor de los alimentos. Apto para todas las fuentes de calor, incluidas las placas de inducción y vitrocerámica; apto para el horno y lavavajillas. Higiénico y fácil de limpiar. Durabilidad excepcional. Garantía de por vida. En 1925, dos industriales belgas se reunieron en la Expo de Bruselas: uno, especialista en esmaltado; el otro, experto en fundición. Juntos “descifraron el código” para esmaltar hierro fundido y llenar las cocinas de color. Juntos, los fundadores de Le Creuset marcaron el comienzo de una nueva era en el menaje de cocina. Después de su primera reunión, Armand Desaegher y Octave Aubecq acordaron colaborar y definieron el proceso básico de producción de la cocotte de hierro fundido esmaltado que aún usamos en la actualidad. Cuando crearon un prototipo funcional en 1925, nació Le Creuset. La pareja estableció una fundición en el pueblo de Fresnoy-le-Grand, a unas dos horas al norte de París. La fábrica se encuentra en un cruce de rutas de transporte, lo que facilita el suministro del hierro, el coque y la arena necesarios para la producción. Volcánico, el primer color de esmalte de Desaegher y Aubecq, inspirado en el tono naranja incandescente que presenta el hierro fundido líquido en el interior de los moldes de fundición, se ha convertido en su color insignia, si bien hoy en día Le Creuset varía y actualiza sus colores cada temporada.