Klaus Peter Keller es uno de esos viticultores que, cuando lo conoces, sabes que se preocupan por beber más allá de los confines de su bodega, su pueblo, o su región. Amante de los grandes borgoñas, tiene buenas relaciones con algunos de los viticultores más prestigiosos de la zona. Fruto de dicha relación es la plantación en Florsheim Frauenberg con plantas de Pinot Noir procedentes de Borgoña. Este GG tinto tiene raza, intensidad y materia, que necesita unos años para desenvolverse. Nos gustan especialmente con cinco añitos desde la cosecha.