Este vino nace de viñedos del pago Miraflores, donde los suelos de albariza alcanzan hasta un 90% de caliza activa. Elaborado con Palomino Fino de clon antiguo, prensado directo y vinificado en acero inoxidable, el vino se cría durante 50 meses en botella, degollado a mano y rellenado con su propio vino para preservar toda su frescura y carácter. Fernando Angulo, viticultor excéntrico y apasionado, imprime su sello personal en cada botella. Sus vinos son auténticos, originales y reflejan su filosofía: mínima intervención, trabajo artesanal y respeto absoluto por el terroir. Esta combinación de tradición, cuidado y personalidad hace que cada botella sea una experiencia única, con notas minerales, florales y un frescor elegante que transporta directamente a Sanlúcar de Barrameda.