Lo admitimos, con estas zamburiñas de las Rías Gallegas de Real Conservera Española, nos conquistaron en cuanto abrimos la lata y vimos, además de su importante tamaño, una presentación exquisita. Envasadas de manera artesanal y cubiertas únicamente con caldo natural a base de agua, cebolla, laurel, limón y sal. Si se sirven un blanco de la zona, tendremos la fuerza y elegancia del Atlántico sobre la mesa. Reconocemos nuestro “pejiguerismo” a la hora de surtir nuestros anaqueles. Cosas ricas, elaboradas con buena materia prima, y un punto de exclusividad. Vamos, que no sea más de lo mismo. En Real Conservera Española nos insisten para que trabajemos sus conservas y arrancamos con sus estupendas zamburiñas al natural que cumplen todos nuestros requisitos.