El buey de mar (Cancer Pagurus) es un crustáceo decápodo de gran tamaño, habita en fondos marinos rocosos de 1 a 30 metros, se esconden entre las grietas de las rocas o se entierran en la arena. Cuenta con un sabor intenso y peculiar, puesto que su alimentación es rigurosamente carnívora: crustáceos y moluscos. Cuerpo ovalado y liso, más ancho que largo y de color marrón rojizo. Tiene dos fuertes pinzas en su primer par de patas, y su peso habitual oscila entre los 500 y 1500 gramos, si bien puede llegar a sobrepasar los 3 kilos. El abdomen de los machos es menos abultado que el de las hembras, pero sus pinzas son mucho más grandes. Conocidos por su carne sabrosa y delicada, y su sabor único es el resultado de la alimentación que reciben en las aguas frías y ricas en nutrientes de la costa gallega. El buey de mar tiene un precio asequible dentro de los mariscos y es uno de los más habituales en los hogares gallegos. Además, nutricionalmente es rico en ácidos grasos poliinsaturados, minerales (yodo, selenio, sodio, fósforo, potasio y hierro) y vitaminas B (B2, B6, B9) esenciales para el desarrollo de nuestro organismo.