Este tinto ha pasado 12 meses en barrica de roble americano y unos meses más en botella, ganando carácter y profundidad. Marida de maravilla con platos tradicionales como potajes, cochinillo asado o costillas de cordero, además de quesos curados y embutidos ibéricos. Puedes disfrutarlo ahora o guardarlo hasta 10 años si tienes paciencia. ¡Cuando lo abras, será todo un acierto!