No son familia. Tampoco amantes. Son tan solo tres compañeros de piso entusiastas de los gatos. Y este es el tomo final. Akari tiene más de 40 años y trabaja en una librería, Kanoko tiene más de 30 y trabaja en una clínica, y Jin, de veintimuchos, es empleado de una tienda de diseño de interiores. Los tres viven con sus queridos gatitos Mikazuki, Fû y Gii. La relación de Akari con el editor Nagahama evoluciona aún más. La relación de Kanoko con la novelista Ôda es cada vez más cercana y Jin le transmite a Tsugumi lo que siente... A medida que se enriquecen sus vidas privadas, se presagian también cambios en su convivencia... Tres compañeros de piso y tres gatitos cuyas vidas, como la luna creciente, seguirán brillando.