La maestra de Miranda, como ella acostumbraba a firmar sus trabajos, fue una abanderada de los derechos de la mujer y una adelantada en la enseñanza de su tiempo. Es la primera mujer que obtiene en España el título de Inspectora de Primera Enseñanza, cofundadora con el maestro Artime de las dos primeras Mutualidades Escolares de Asturias, promotora de iniciativas en la Escuela tales como El Delantal o la Cantina Escolar, alentó y ayudó a entrar en el Magisterio a muchas alumnas -sus cuatro hijos poseían el título de maestros- e incluso subvencionó de su escaso peculio la carrera a su muchacha de servicio. Todo ello denota bien a las claras un talante excepcional. Progresista, liberal y profundamente espiritual no podía ser menos la que sería madre de Alejandro Casona. Sirvan estas páginas de homenaje todas las maestras y pórtico al próximo Centenario del nacimiento del gran dramaturgo asturiano (1903-2003).