Ensayo fundamental del filósofo español José Luis L. Aranguren, quien jugó un papel clave en la renovación del pensamiento ético en la España del siglo XX. El autor establece una distinción clara entre "moral" (como moral vivida, costumbres y normas sociales) y "ética" (como reflexión teórica sobre esas normas). El libro analiza cómo se forma el carácter moral del individuo y su relación con la vida cotidiana, la religión y la sociedad, ofreciendo una guía lúcida para entender la conducta humana desde una perspectiva humanista y crítica.