La obra filosófica más representativa de Miguel de Unamuno y del existencialismo español. En este ensayo apasionado y personal, Unamuno explora el conflicto eterno entre la razón y la fe, o como él lo llama, "el hambre de inmortalidad" frente a la certeza de la muerte. Lejos de ser un tratado frío, es una confesión vital que aborda la angustia humana con una honestidad intelectual desgarradora, invitando al lector a sentir y pensar sobre el sentido de la existencia.