Juan Madrid, referente indiscutible de la novela negra española, construye en esta obra un retrato crudo y fascinante del Madrid marginal de finales de los años ochenta. La historia sigue a Antonio, un fotógrafo de prensa en horas bajas que se ve envuelto en una espiral de autodestrucción y crimen tras enamorarse de una joven prostituta. La narrativa es directa, sin adornos, capturando el pulso de una ciudad asfixiante marcada por la droga y la desesperanza.