Henri L. Wesseling disecciona el proceso de colonización de África durante la era imperialista europea, un periodo conocido como "la carrera por África". Desde la Conferencia de Berlín hasta los conflictos entre potencias como Francia, Gran Bretaña y Alemania, el libro revela cómo los intereses económicos y políticos impulsaron la partición de un continente sin tener en cuenta a sus habitantes. Con mapas, documentos y análisis detallados, Wesseling muestra cómo estas decisiones arbitrarias dejaron profundas huellas en las naciones africanas, perpetuando conflictos y desigualdades. La obra es una lección imprescindible sobre los efectos a largo plazo del colonialismo y un llamado a reflexionar sobre la responsabilidad histórica de Europa.