Boris Cyrulnik, célebre neurólogo y psiquiatra francés conocido por sus estudios sobre la resiliencia, explora en este libro el poder terapéutico del afecto. A través de la teoría del apego y ejemplos clínicos, el autor argumenta cómo los vínculos amorosos (ya sea en la pareja, la familia o la amistad) pueden reparar heridas emocionales profundas y traumas pasados. Es un texto esperanzador y científico que reivindica el amor como una necesidad biológica y psicológica vital.