Esta novela marcó el inicio de la aclamada serie protagonizada por el inspector Milo Malart, una de las voces más potentes y singulares de la novela negra española contemporánea. La trama arranca con un macabro hallazgo en La Pedrera, la emblemática obra de Gaudí en Barcelona: un joven ha sido quemado vivo. Malart, un policía brillante pero atormentado por sus propios demonios y un pasado familiar trágico, deberá sumergirse en una investigación que destapa la cara más oscura y decadente de la sociedad barcelonesa. La narrativa de Sáinz de la Maza destaca por su atmósfera opresiva, su ritmo febril y un estilo literario que eleva el género policial a una categoría superior.