Publicado en 1920, El cementerio marino es uno de los grandes poemas de Paul Valéry y pieza fundamental de la poesía del siglo XX. Inspirado por el cementerio de Sète, su ciudad natal, el texto se convierte en una meditación sobre la vida, la muerte, el cuerpo y la conciencia. Con una estructura rigurosa y un lenguaje cargado de simbolismo, Valéry explora la tensión entre el deseo de eternidad y la finitud de la existencia. La obra ha sido objeto de incontables estudios filosóficos y literarios, y sigue siendo un ejemplo de poesía reflexiva que trasciende lo lírico para situarse en el ámbito del pensamiento.