Considerada la obra maestra de Josep Pla y un hito de la literatura catalana (traducida al castellano), este diario cubre los años 1918 y 1919. Escrito inicialmente cuando el autor era un joven estudiante de derecho refugiado en su pueblo natal debido a la gripe española, el libro es mucho más que unas memorias. Es un compendio de observaciones agudas sobre el paisaje del Ampurdán, retratos de personajes locales, reflexiones literarias y la crónica de la maduración de un escritor. La prosa de Pla es descriptiva, irónica y brillante, capturando la vida cotidiana con una nitidez excepcional.