Esta obra es un hito de la sociología y la crónica sentimental en España. Andrés Sopeña realiza una reconstrucción irónica, amarga y a la vez divertida de la educación durante la posguerra española. A través de los libros de texto, los catecismos y las enciclopedias de la época, el autor analiza cómo se moldeó la mentalidad de varias generaciones bajo los dogmas del nacionalcatolicismo. El libro es un documento imprescindible para entender la historia cotidiana y la formación ideológica de la España del siglo XX.