Katherine Mansfield es considerada una de las maestras indiscutibles del relato corto moderno, a la altura de Chéjov o Joyce. En "El Garden Party", la autora neozelandesa despliega su prosa impresionista para capturar momentos sutiles de epifanía y cambio. A través de una fiesta en un jardín de la alta sociedad, explora las barreras de clase, la frivolidad y el repentino encuentro con la muerte, todo ello con una sensibilidad psicológica exquisita.