Una llamada telefónica anunciando la inminente muerte del tío Demetrio obliga al protagonista a emprender un viaje físico y emocional de regreso a sus raíces en el País Vasco. Raúl Guerra Garrido construye una novela intimista sobre la memoria, el paso del tiempo y el reencuentro con un pasado familiar que ya no existe tal como se recuerda. A través de este retorno, el autor reflexiona sobre las heridas que el tiempo y la historia (con el telón de fondo de la realidad social vasca) dejan en las personas.