Segunda entrega de la trilogía de aventuras "Memorias del Águila y el Jaguar", dirigida a un público juvenil y adulto. Isabel Allende traslada la acción desde el Amazonas hasta las cumbres nevadas del Himalaya. Los protagonistas, Nadia y Alexander, se adentran en el Reino Prohibido, un lugar donde se custodia el Dragón de Oro, una estatua valiosa y oracular. La novela mezcla la aventura clásica con el misticismo budista, la ecología y la denuncia de la codicia occidental, todo narrado con el realismo mágico característico de la autora chilena.