Galardonada con el Premio Gran Angular 1990, esta novela es un referente de la literatura juvenil en España. Sierra i Fabra utiliza el mundo del tenis profesional para tejer una trama de superación, presión psicológica y dilemas éticos. El autor explora qué ocurre cuando el éxito llega a edades tempranas y el precio que se debe pagar por alcanzar la cima del deporte de élite. Como es habitual en el autor, el ritmo es trepidante y el lenguaje conecta directamente con las inquietudes de los jóvenes lectores.