Tras el éxito mundial de La chica del tren, Paula Hawkins regresa con un thriller psicológico ambientado en un pequeño pueblo costero marcado por una poza donde varias mujeres han perdido la vida a lo largo de los años. La historia se narra a través de múltiples voces, creando un mosaico de secretos, traiciones y recuerdos borrosos sobre lo que realmente ocurrió con la última víctima. Es una novela sobre la fragilidad de la memoria y el impacto del pasado en el presente.