Emilio Alarcos Llorach, uno de los lingüistas más influyentes del siglo XX en España, introduce en esta obra los principios de la gramática estructural adaptados a la lengua española. Basándose en las teorías de la escuela de Copenhague, Alarcos revoluciona el estudio del idioma al proponer un análisis científico de sus estructuras internas más allá de la tradición filológica clásica. El libro es una pieza clave para entender la evolución de la lingüística moderna en nuestro país.