Alfred de Musset, una de las figuras clave del romanticismo francés, escribió este relato alegórico que se ha convertido en un clásico de la literatura juvenil y de fábulas para adultos. La historia narra las peripecias de un mirlo que nace con el plumaje blanco y, debido a su diferencia, es rechazado por su entorno. A través de esta metáfora, Musset reflexiona sobre la singularidad del artista, la incomprensión social y la búsqueda de la propia identidad.