Obra clave de José Corrales Egea, representante fundamental del realismo social en la narrativa española de posguerra. Publicada en 1950, esta novela explora las tensiones sociales y la dureza de la vida obrera con un estilo directo. Corrales Egea, quien vivió gran parte de su vida en el exilio, ofrece una visión crítica y humana de la realidad de su tiempo. La importancia radica en su relevancia literaria dentro de la Generación del 50 y en su carácter de ejemplar firmado, testimonio directo del vínculo entre el autor y su obra en su país de origen antes de su partida. Pieza de alto interés para coleccionistas de literatura española del siglo XX y estudiosos de la narrativa de denuncia social.