Lucas Jordan es un criminólogo miembro de ese equipo. Es capaz de captar el miedo de una víctima y con ello dar con su paradero. Ahora un asesino tiene alerta a toda la unidad. Numerosos secuestros con posterior asesinato se están sucediendo en la ciudad. El asesino se ceba con sus victimas torturandolas y haciéndoles saber mediante un reloj el tiempo que les queda de vida. Samantha Burke es una médium que trabaja en un circo y que vuelve a entrar en la vida de Lucas para informarle sobre una visión que ha tenido: El asesino conoce a Lucas, sabe de lo que es capaz, sus asesinatos son un juego, como una partida de ajedrez y de momento Lucas esta perdiendo la partida.