El economista y banquero José Ángel Sánchez Asiaín realiza en esta obra una investigación monumental sobre el aspecto menos visible pero más determinante de la Guerra Civil: el dinero. El autor analiza cómo ambos bandos financiaron la contienda, el papel de las potencias extranjeras, la gestión de las reservas de oro y las consecuencias económicas que marcaron la posguerra. Es un estudio técnico y riguroso que aporta una luz necesaria sobre la logística económica del conflicto, convirtiéndose en una obra de consulta obligatoria para historiadores y economistas.