Considerada por Jorge Luis Borges como una obra literaria "perfecta", esta novela es un pilar fundamental de la literatura fantástica universal. La historia sigue a un fugitivo que se refugia en una isla desierta, donde descubre edificios abandonados y, de pronto, la presencia de veraneantes que parecen ignorarlo por completo. A través de un diario íntimo, el protagonista intenta descifrar la naturaleza de estos seres y el secreto técnico y metafísico que rodea a Morel.