Considerada una de las obras más ambiciosas de Antonio Muñoz Molina, esta novela narra la peripecia vital de Ignacio Abel, un arquitecto progresista atrapado en la encrucijada del estallido de la Guerra Civil española. La trama se despliega entre el Madrid previo al conflicto y su exilio en Estados Unidos, entrelazando una intensa historia de amor clandestino con el colapso de una sociedad que se precipita hacia el abismo. Con una prosa envolvente y una reconstrucción histórica prodigiosa, Muñoz Molina reflexiona sobre la responsabilidad individual y la fragilidad de la civilización.