Sartre, el gran filósofo del existencialismo, despliega en esta obra teatral uno de los debates políticos y éticos más intensos del siglo XX. Ambientada en un país imaginario durante la Segunda Guerra Mundial, la trama sigue a Hugo, un joven intelectual burgués que se une a un partido revolucionario y recibe la orden de asesinar al líder Hoederer. La obra explora el dilema de si el fin justifica los medios y la dificultad de mantener las manos limpias en el poder.