Ambientada en el esplendor del siglo XVIII, esta novela combina romance, intriga y aventura. La historia sigue a un personaje carismático y ambicioso que se enfrenta a las complejidades de la alta sociedad mientras lucha con sus propios demonios internos. A través de una narrativa rica en detalles históricos y con una caracterización profunda, Shellabarger teje una trama en la que los conflictos personales y las aspiraciones se entrelazan con un trasfondo de lujo, intriga y política. Es un viaje al corazón de la vanidad humana y las aspiraciones que a menudo conducen a la redención o a la tragedia.