Fernando Vizcaíno Casas, conocido por su estilo satírico y su crónica social de la España de la Transición, presenta aquí la historia de Juan, un anciano alférez provisional que se siente ajeno y desconcertado ante el mundo moderno que habitan sus nietos. La novela aborda con ironía, humor y cierta ternura el choque generacional y la frustración de quienes ven cómo sus valores tradicionales se desvanecen en una sociedad cambiante. Es un retrato costumbrista que invita a reflexionar sobre la nostalgia, el paso del tiempo y las dificultades para adaptarse a las nuevas realidades políticas y sociales.