Ambientada durante los convulsos acontecimientos del Mayo del 68 en París, esta novela de Frank Yerby explora el choque entre las aspiraciones revolucionarias de la juventud y la realidad política de la época. A través de una trama que mezcla el drama personal con el trasfondo de las barricadas y las huelgas generales, el autor ofrece una mirada crítica sobre la libertad, el compromiso y el desencanto. Yerby utiliza este escenario para reflexionar sobre los cambios sociales.