Maggie es la protagonista de esta novela, una mujer que vive en una isla donde regenta un pequeño hotel y se ha retirado del mundo para olvidar un pasado que la marcó profundamente. Sin embargo, su paz se ve alterada con la llegada de Alejandro, un hombre que rompe sus esquemas y la obliga a enfrentarse a sus miedos. Es una historia sobre las segundas oportunidades, el crecimiento personal y la valentía necesaria para volver a conectar con los demás después de una pérdida. Benavent explora aquí una narrativa algo más melancólica y profunda que en sus sagas anteriores, manteniendo su estilo ágil y emocional.