Este libro constituye un testimonio desgarrador y fundamental sobre el Holocausto. Violeta Friedman narra sus vivencias desde su deportación siendo apenas una adolescente hasta su supervivencia en los campos de exterminio nazis. Más allá del relato del horror vivido en Auschwitz-Birkenau, estas memorias son el registro de una lucha incansable por la justicia que Friedman llevó a cabo décadas después en España, enfrentándose legalmente a los negacionistas del genocidio.