Ensayo histórico de gran envergadura en el que Anthony Pagden analiza la larga y conflictiva relación entre Oriente y Occidente. El autor rastrea el origen de esta división geopolítica y cultural desde las guerras médicas de la Antigua Grecia hasta los desafíos del siglo XXI. La obra examina cómo, a lo largo de 2500 años, las percepciones mutuas, las diferencias religiosas y las luchas por la hegemonía han alimentado un estado de hostilidad recurrente. Pagden ofrece una visión erudita para entender las raíces profundas de los conflictos internacionales contemporáneos.