Un thriller histórico magistral que nos sitúa en septiembre de 1938, durante los días críticos de la Conferencia de Múnich. Harris entreteje la gran historia con la ficción a través de dos viejos amigos de Oxford, uno británico y otro alemán, que trabajan ahora en bandos opuestos para Chamberlain y Hitler. La novela captura la tensión asfixiante de una Europa al borde del abismo, explorando los dilemas morales del apaciguamiento y el espionaje en un intento desesperado por evitar, o al menos retrasar, el estallido de la Segunda Guerra Mundial.