Esta novela histórica centra su mirada en una de las figuras más icónicas y fundacionales de la historia de España: Don Pelayo. El relato nos transporta al convulso inicio del siglo VIII, tras la derrota visigoda en Guadalete, y narra el repliegue hacia las montañas asturianas. Pablo Vega reconstruye con nervio narrativo los años de resistencia, las tensiones entre los nobles locales y el culminante enfrentamiento en Covadonga. La obra destaca por su esfuerzo en humanizar al mito.