Richard Sharpe regresa en una de sus aventuras más personales durante la Guerra de la Independencia. Ambientada en la Navidad de 1812 en la frontera de Portugal y España, Sharpe debe enfrentarse no solo a los franceses, sino a su némesis personal, el desertor y traidor Obadiah Hakeswill. Cornwell combina la brutalidad de la guerra napoleónica con un duelo psicológico intenso, demostrando por qué es el maestro indiscutible de la ficción militar histórica.