La novela que valió el Premio Nobel a Imre Kertész es un relato estremecedor sobre el Holocausto, narrado con una objetividad sobrecogedora. El protagonista es György Köves, un adolescente húngaro que es deportado a los campos de Auschwitz y Buchenwald. Lejos del dramatismo sentimental habitual, Kertész describe el horror desde la mirada ingenua y lógica del joven, quien acepta su "destino" paso a paso como una sucesión de hechos cotidianos.