Obra fundamental de la literatura gastronómica española. El libro propone un recorrido geográfico y sensorial por las diversas regiones de España, analizando no solo las recetas icónicas, sino también la historia de los productos y las costumbres locales. Es una pieza de referencia para entender la evolución de la cocina tradicional antes de las vanguardias contemporáneas, con un estilo directo y erudito.