Con un tonel por tribuna y la pintoresca parroquia de la taberna del Tio Malayierba como auditorio, con la capa terciada y el sombrero echado sobre la ceja derecha, el bullanguero majo español Pujitos principia su enardecida arenga: Jeroñes: Denque los güenos españoles golvimos en sí y vimos quese menistro de los dimonios tenía vendío el reino de Napolión.... Círculo de Lectores. Madrid. Año 1996. 1ª edición