Cuando acompaña a su padre a París para ayudarle con un retrato del barón Rollo de Centeville, ella es la que termina pintándolo y rápidamente llama la atención de la alta sociedad parisina. Gracias a él, Kate comienza a abrirse camino entre los salones más prestigiosos de la ciudad.. Grijalbo Mondadori. Madrid. Año 1983.