Nacho era un niño que siempre se caía y llevaba la cabeza llena de chichones. Por eso le llamaban Nacho Chichones. Su madre le compró una chichonera, pero no le gustaba. Su padre le regaló un casco de bombero y el niño lo llevaba a todas partes. Pero ahora se hacía daño en otras partes del cuerpo. A pesar de sus heridas, Nacho no tenía miedo.. EDICIONES SM. Madrid. Año 2011.