Puede que un economista no sea la primera persona en la que piensas cuando necesitas un consejo sobre la educación de tus hijos, las complejidades del protocolo o las oscuras artes de la seducción pero la antigua imagen de los economistas como seres inasequibles, antisociales e incapaces de identificarse con las preocupaciones del común de los mortales ha dejado paso a una nueva raza de economistas que son capaces de aunar la ciencia económica y las inquietudes más comunes de la sociedad. . Ediciones Temas de Hoy. Barcelona. Año 2009.