El color de la madera de duramen varía del marrón rosado pálido al marrón rojizo oscuro que se oscurece al ser expuesto a la luz, y el de la albura es más claro. La madera de los árboles jóvenes o de rápido crecimiento suele ser de color más claro. La madera de albura está claramente diferenciada. Los radios leñosos son finos y poco visibles. La madera posee una fragancia distintiva. El olor se debe a la presencia de un aceite que es exudado y que aparece en la superficie de la madera como una resina viscosa o pegajosa. El polvo de la madera puede provocar irritaciones en las mucosas y en la garganta. La madera procedente de árboles jóvenes o que han crecido rápidamente es menos resinosa.