Mini detector de movimiento con tecnología PIR diseñado para instalación empotrada en techo, con un cuerpo de dimensiones reducidas que permite su integración en espacios discretos o con limitaciones de montaje. Dispone de regulación de temporización, nivel de luminosidad y sensibilidad mediante potenciómetros accesibles, lo que facilita su ajuste en función de las condiciones ambientales. Su área de detección alcanza 360° con un diámetro máximo de 6 m a una altura de 2,5 m. Permite el control automático de iluminación en función del movimiento y del nivel lumínico presente, siendo adecuado para aplicaciones interiores en pasillos, distribuidores y zonas de paso. El equipo admite el uso de contactores externos cuando se requiere maniobra sobre cargas elevadas. Incorpora un canal de salida y está diseñado para operar con lámparas LED o fluorescentes.