La menta es una planta herbácea de tallos ramificados que puede alcanzar entre 30 y 70 cm de altura, con hojas ovaladas y ligeramente vellosas. Su característico aroma refrescante la convierte en una de las hierbas aromáticas más apreciadas, utilizada tanto en gastronomía como en aplicaciones medicinales. Este aceite esencial es ideal para personas con tendencia a la fatiga mental y la sensación de pesadez espiritual debido al exceso de actividad intelectual. Su aplicación proporciona una agradable sensación de frescor y ligereza, ayudando a aliviar molestias puntuales como el dolor de cabeza. Beneficios y Eficacia A nivel cosmético: Posee propiedades astringentes, descongestivas, refrescantes y tonificantes. Es especialmente útil en tratamientos para mejorar la circulación y aliviar la sensación de piernas cansadas, además de ayudar a reducir la retención de líquidos y la celulitis. A nivel terapéutico: Su acción analgésica, antiespasmódica y sudorífica lo convierte en un excelente aliado para aliviar molestias musculares y cefaleas. También actúa como carminativo, emenagogo, expectorante y febrífugo, favoreciendo el bienestar general del organismo. A nivel emocional: Estimula la claridad mental, la concentración y la creatividad, ayudando a reducir la fatiga psico-física. Su efecto refrescante y energizante es ideal para períodos de alta demanda intelectual, proyectos o estudios intensos. El Aceite Esencial de Menta es una de las esencias básicas para iniciarse en la aromaterapia, siendo ampliamente utilizado en tratamientos de drenaje linfático y para aliviar afecciones respiratorias gracias a sus propiedades balsámicas. Su pureza energética yin lo hace perfecto para revitalizar el cuerpo y despejar la mente, aportando equilibrio y bienestar.