El origen del pomelo no está completamente claro, aunque se cree que es un cruce natural entre el naranjo dulce y el pummelo, originario de Barbados, en las Indias Occidentales. Desde allí, su cultivo se extendió a todo el Caribe y más tarde a los Estados Unidos, siendo México uno de los principales productores a nivel mundial. El aceite esencial de Pomelo es conocido por su alto contenido en esencias volátiles, glúcidos, sales minerales, pectinas y vitaminas A, B y C, que le confieren propiedades excepcionales. Beneficios y eficacia A nivel cosmético: El Aceite Esencial de Pomelo es un excelente tónico, reductor y detoxificante. Es eficaz en el tratamiento de la celulitis y las pieles grasas, ya que actúa como astringente y liporeductor. Además, tiene propiedades antioxidantes, hidratantes y antienvejecimiento, estimulando la síntesis de colágeno y protegiendo la piel contra los daños oxidativos. Su capacidad para equilibrar las pieles grasas lo convierte en un ingrediente esencial en cosméticos destinados a combatir el acné y mejorar el aspecto de la piel congestionada. A nivel terapéutico: Este aceite esencial tiene propiedades depurativas, diuréticas, desinfectantes y estimulantes, lo que lo convierte en un aliado en tratamientos que favorecen la limpieza y purificación del organismo. A nivel emocional: El Aceite Esencial de Pomelo ayuda a superar las emociones relacionadas con las pérdidas y favorece la adaptación a nuevos ciclos de energía. Es particularmente útil en la adaptogénesis, ayudando a los viajeros a superar el jet lag y a conectar con nuevos horizontes. Con un perfil energético principalmente Yin, el aceite es eficaz en la lucha contra el estrés y la melancolía, fomentando una actitud positiva y de descubrimiento.