Liquolece (Extrait de Parfum) – Maiora Parfum Un elixir gourmand que abraza el alma con una calidez envolvente. Liquolece de Maiora Parfum es una oda al placer sensorial: una mezcla deliciosa de cacao, avellanas tostadas y haba tonka que se funden con maderas suaves, flores delicadas y un fondo cremoso de ámbar, café y leche. Una experiencia olfativa que despierta los sentidos y acaricia la piel como un abrazo dulce y sofisticado. Familia olfativa: Oriental Vainilla Notas de salida: Haba tonka, avellana, cacao Notas de corazón: Lirio de los valles, sándalo, pachulí, regaliz Notas de fondo: Benjuí, café, ámbar, almizcle, leche Perfumista: Antonio Gigli Año de lanzamiento: 2025 Un festín sensorial para los amantes del perfume nicho Liquolece es la representación más pura del arte gourmand en la perfumería contemporánea. Concebida por la casa italiana Maiora Parfum, esta creación captura la esencia de la indulgencia moderna: notas golosas, pero refinadas, que se entrelazan con un fondo cálido y místico. Es el tipo de fragancia que transforma lo cotidiano en lujo, una experiencia intensa y memorable para quienes buscan una firma olfativa inconfundible. Antonio Gigli: el alma detrás del aroma El perfumista Antonio Gigli firma esta composición con su sello inconfundible: equilibrio perfecto entre placer y elegancia. Gigli consigue que cada ingrediente dialogue con los demás en armonía, creando una sinfonía de contrastes —dulce y terroso, cremoso y especiado, etéreo y profundo— que define el carácter de Liquolece. Es una fragancia que invita a cerrar los ojos y dejarse llevar por la memoria de un postre exquisito compartido entre risas, fuego y confidencias. Notas de salida: la tentación del cacao Desde los primeros segundos, Liquolece cautiva con un acorde irresistible de haba tonka, avellana y cacao. Este trío abre la composición como un bocado de placer puro: cálido, cremoso y adictivo. La avellana aporta ese toque tostado y reconfortante, mientras el cacao introduce un matiz amargo y elegante que evita que el perfume se vuelva excesivamente dulce. La tonka, por su parte, redondea la mezcla con su faceta almendrada y ligeramente especiada, generando una apertura magnética. Notas de corazón: el alma floral y amaderada A medida que la fragancia evoluciona, surgen las notas de lirio de los valles, sándalo, pachulí y regaliz, que aportan complejidad y equilibrio. El lirio de los valles introduce un susurro floral, limpio y fresco, que ilumina el corazón de la composición. El sándalo suaviza el conjunto con su textura lechosa y envolvente, mientras el pachulí infunde una tierra húmeda y sensual que refuerza la profundidad del perfume. Finalmente, el regaliz aporta un toque anisado, intrigante y ligeramente amargo que da carácter a la creación. Notas de fondo: un abrazo cremoso y persistente En el secado, Liquolece revela su verdadera naturaleza: una base envolvente y adictiva de benjuí, café, ámbar, almizcle y leche. El benjuí ofrece un matiz balsámico y dorado; el café añade un acorde tostado y vibrante que dialoga con la avellana inicial; el ámbar y el almizcle aportan calidez y sensualidad, mientras la leche deja un velo cremoso que se adhiere a la piel con suavidad aterciopelada. Es un final seductor, que invita a olerse la muñeca una y otra vez. Una fragancia de carácter envolvente y contemporáneo Liquolece está pensada para quienes buscan perfumes de firma intensa y carácter gourmand sin renunciar a la elegancia. Su dualidad entre dulzor cremoso y maderas refinadas lo convierte en un perfume ideal tanto para el día como para la noche, adaptable a distintas estaciones. En piel, su proyección es media-alta y su longevidad, excelente, con una estela que deja huella sin resultar invasiva. Un frasco que refleja la esencia del lujo italiano Maiora Parfum viste Liquolece con un frasco de líneas limpias y elegantes, símbolo del refinamiento que caracteriza a la marca. Su diseño evoca el equilibrio entre tradición y modernidad que distingue a la casa italiana. Cada detalle, desde la etiqueta hasta el tapón, ha sido cuidadosamente trabajado para reflejar el espíritu artesanal y la pasión que hay detrás de esta creación olfativa. El arte del placer en estado líquido Liquolece no es solo un perfume: es una experiencia multisensorial que transforma la dulzura en sofisticación. Su composición, equilibrada y magnética, invita a disfrutar del tiempo lento, del lujo de lo cotidiano y de la belleza de los detalles. En definitiva, una obra contemporánea que encarna la visión de Maiora Parfum: convertir cada aroma en una emoción inolvidable.